Recomendaciones para la participación en un proyecto europeo

La participación y el desarrollo de una propuesta europea es un trabajo que precisa de un esfuerzo considerable y una dedicación completa. Una entidad que piensa en buscar financiación para sus proyectos en los distintos programas comunitarios habitualmente se encuentra con un mundo farragoso y complejo en el que parece complicado decidir por dónde queremos empezar a articular nuestro plan de participación. Por eso, vamos a intentar aquí, en unas pocas líneas, aportar algunas recomendaciones y pautas que pueden ayudarnos a elaborar nuestra estrategia de participación en proyectos europeos.

En primer lugar, es importante prestar especial atención a la formación, involucrando en primer lugar al personal de la entidad en el plan para acceder a propuestas europeas. La asistencia a talleres de formativos y eventos es fundamental para comenzar a profundizar en nuestro conocimiento de los diferentes programas de financiación comunitarios y además suponen una excusa perfecta para conocer a otras entidades y profesionales y compartir experiencias y conocimiento.

La fórmula para participar en la mayoría de los programas de financiación comunitarios pasa por la formación de consorcios internacionales, así que es recomendable que las primeras experiencias en propuestas europeas no sean como coordinadores de un proyecto, sino como socios de propuestas en curso. Con este objetivo es imprescindible identificar aquellas entidades que trabajan en campos relacionados con el nuestro, puesto que nos puede servir tanto para agilizar una futura propuesta propia como para ofrecernos como socios en propuestas lideradas por otras entidades. Para comenzar a establecer relaciones que nos posibiliten y faciliten en el futuro nuestra participación en proyectos europeos debemos: identificar (y participar en ellas si es posible) plataformas tecnológicas nacionales e internacionales, identificar e incluso visitar a socios potenciales, tengan o no propuestas en curso.

Para participar en propuestas comunitarias podemos comenzar por elaborar un perfil de nuestra entidad, un resumen del currículum de los trabajadores implicados en la participación europea y un documento en el que la entidad se ofrece como socio detallando sus capacidades. Con esta documentación preparada, debemos mantenernos informados y analizar las convocatorias de interés, priorizar los temas que nos interesan, buscar propuestas en marcha que demanden socios, analizar publicaciones relacionadas, etc. Por último, y aunque no es fácil acceder, los beneficios de que un trabajador de nuestra entidad sea aceptado como evaluador de propuestas europeas son numerosos, porque podemos obtener un conocimiento acerca de los procesos de evaluación y qué requisitos cumplen aquellas propuestas que han sido aprobadas.

¿Qué os parecen estas recomendaciones? ¿Tenéis otras que puedan ayudar a mejorar nuestra estrategia de participación en proyectos europeos?


 

1 Comentario

  1. Muchas gracias es interesante.

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