Hace poco leí un artículo en Politikon que me llamó tremendamente la atención. En él se explica un sistema llamado “pay for success” (pagar por el éxito) mediante el cual un grupo de personas (emprendedores, filántropos o como queramos llamarles) proponen una solución a un problema social concreto. Su solución le ahorrará dinero al gobierno, por lo que si su propuesta funciona ese gobierno pagará a esos inversores el importe que se ha ahorrado. Pero, y aquí viene la gracias del asunto, si no funciona el gobierno no paga un duro a esos inversores.

En resumidas cuentas: el pago está condicionado al éxito de la propuesta. Eso obliga claro a una efectuar una rigurosa medición de los resultados. Pero ¿cuál es la otra cara? Pues lo que a priori parece una buena solución tanto para inversores sociales como para instituciones puede encontrarse con varios obstáculos. Por ejemplo, la cuestión de la medición de resultados si no está supervisada por una organización externa o mediante un sistema independiente es probable que los inversores tiendan a establecer indicadores de éxito que previamente sepan que son fáciles de cumplir.

De alguna forma subyace también detrás de esta idea que las ONL’s no son eficientes en términos generales, lo que recuerda mucho a la cantinela neoliberal contra los servicios públicos, tachados con o sin motivo de ineficientes. De hecho, en el propio artículo el autor nos deja un enlace muy clarificador, en el que podemos leer en la web de Goldman Sachs como ellos mismos se definen como pioneros en este sistema. Y no son los únicos: el Deutsche Bank y la compañía de seguros Axa también andan rondando por aquí.

¿Es entonces otra forma más de privatizar servicios? ¿Es un buen sistema? Pues es difícil saberlo a día de hoy, pero lo que sí podemos asegurar es que está creciendo bastante rápido. En este documento del Parlamento Europeo se mencionan unos cuantos ejemplos, como el de Rotterdam, y en la entrada de Wikipedia sobre los bonos de impacto social también se pueden encontrar unos cuantos. Tendremos que esperar para analizar más en detalle este sistema y comprobar si realmente es tan útil como a priori parece.