Las dinámicas de grupo son pruebas de selección en las que se ponen a prueba una serie de competencias personales y profesionales mediante la observación del comportamiento de los candidatos en un grupo y ante una situación determinada. Habitualmente se realizan con grupos de seis u ocho personas, que deberán tomar una decisión conjunta –o no- sobre el supuesto planteado por el entrevistador. Todo ello con un tiempo límite.

Con estas características no es difícil adivinar que se trata de un tipo de prueba en la que los nervios pueden jugar una mala pasada. Por eso, es importante conocer a qué nos vamos a enfrentar y qué buscan en estas pruebas. Porque lo que se busca detectar son competencias y aptitudes como la colaboración, la empatía, la flexibilidad o la seguridad, además de capacidades analíticas, de comunicación, de organización y de resolución de problemas. Así que la mejor opción es dedicarse a la tarea, no dejarse intimidar la presencia del entrevistador y disfrutar en la medida de los posible de la dinámica. En ocasiones pueden ser muy divertidas.

¿Qué se observa en una dinámica de grupo?

  1.  Cómo participa cada candidato y cuántas veces.
  2. El papel que asumen en el grupo: si es de liderazgo, de colaboración, de crítica o de observador pasivo.
  3. Las aportaciones del candidato y las estrategias que usa para defender sus posturas y llegar a acuerdos.
  4. Sus capacidades para implicar, apoyar o integrar a otros compañeros.
  5. Cómo son percibidos por el resto de compañeros.

¿Cómo debemos actuar en una dinámica de grupo?

  1.  Debemos participar activamente en el proceso de toma de decisiones, ya sea proponiendo, preguntando o coordinando al grupo.
  2. Hay que mantener el foco en el tema y controlar el tiempo. Es posible que la conversación se desvíe y ahí es cuando podemos asumir el papel de moderador, enfocando la cuestión, dirigiéndola, haciendo partícipes a los demás y buscando la solución.
  3. Educación y respeto. Evitemos interrumpir a los demás y acaparar la conversación.
  4. Nuestro objetivo aquí es que el trabajo que debe realizar el equipo llegue a buen puesto. Cualquier postura encaminada hacia el lucimiento personal no será bien valorada.
  5. Actitud y confianza. Nos van a valorar aspectos que difícilmente podemos llevar preparados de antemano o esconder, así que confiemos en nuestras propias capacidades y hagamos que reluzcan.

Nunca sabremos con exactitud qué tipo de perfil es el que buscan en una dinámica de grupo, por lo que la mejor opción que podemos tomar es actuar de forma sincera y natural, dejando de lado cualquier tipo de pose y actuación. Y, sobre todo, es importante mantener la tranquilidad y no dejarse llevar por la presión. No todas las dinámicas de grupo son como la que podemos ver en la obra El método Grönholm.


Artículo publicado originalmente en el blog de la Cátedra Emprende y Lidera.