Open_Innovation_Model

El modelo de innovación abierta ha abierto nuevos caminos para la gestión del conocimiento. Tanto si su aplicación se efectúa de forma complementaria o alternativa a otros modelos la innovación abierta otorga una prioridad a la difusión y acceso al conocimiento que abre nuevas vías de trabajo y descubre nuevas fórmulas que posiblemente van a dar lugar a cambios profundos en la gestión de la innovación en los próximos años. Son ya muchos los casos de empresas que trabajan en su implantación y el encendido debate en torno a este modelo deja ver el interés que existe por sentar unas bases teóricas fuertes que delimiten su práctica.

La colaboración es el valor base que mueve cualquier modelo basado en innovación abierta y lo que permite que muchas empresas se estén centrando ya en ciertas competencias esenciales en vez de aglutinarlas todas como en el modelo tradicional, que resultaba más costoso y complejo de organizar. De esta forma, la empresa se centra en aquello que realmente sabe hacer bien y, formando parte de una red de especialistas que comparten su trabajo, puede integrar y aportar valor dentro de una cadena en la que todos realizan funciones complementarias. Así, se hace obligado desterrar la noción de competitividad para sustituirla por la de colaboración y añadir además la de apertura.

Según el modelo propuesto por Gassman y Enkel, uno de los más aceptados, las actividades dentro del modelo de innovación abierta pueden ser entrantes, salientes o mixtas. De esta forma, en las actividades entrantes incluiremos la inversión de la empresa en cooperación con sus proveedores, clientes y consumidores (convertidos ya hoy en día también productores de contenido), de quienes adquiere e integra su conocimiento. Este modelo es muy interesante para empresas pequeñas que difícilmente tienen la capacidad de desarrollar conocimiento de forma interna.

Sin embargo, las empresas que sí desarrollan una tecnología y un conocimiento de forma interna son más proclives a centrarse en las actividades salientes. Externalizando su conocimiento pueden ahorrar costes en su actividad innovadora habitual, conseguir que su producto o servicio pase a ser un estándar e incluso situarse como marca de referencia en su sector. Pero el modelo más interesante y más en consonancia con los planteamientos de la innovación abierta es el mixto. Un modelo en el que se combinan actividades de las dos anteriores, de tal forma que permite integrar el conocimiento externo al tiempo que se comparte el propio.

Aunque aún queda mucho trabajo por hacer, tanto a nivel teórico como práctico, la innovación abierta y sus planteamientos se están abriendo un hueco a pasos agigantados en todos los ámbitos: empresarial, educativo e incluso el institucional. En los próximos años veremos muchos cambios a todos los niveles y la colaboración y la innovación abierta seguramente estarán en el fondo de muchos de ellos.


Artículo publicado originalmente en Avalon Red.