Recientemente la Academia Norteamericana de las Humanidades y las Ciencias Sociales ha publicado un interesantísimo informe titulado “The Heart Of The Matter” (del que se puede consultar un resumen en castellano aquí) en el que se defiende las humanidades y las ciencias sociales como materias indispensables para los retos a los que se enfrenta la sociedad actual. El informe plantea tres objetivos que bien podrían ser exportables a cualquier país: incluir en la educación estadounidense los conocimientos, competencias y nociones que se necesitan para prosperar en una democracia del siglo XXI; fomentar la creación de una sociedad innovadora, competitiva y vigorosa; y preparar a la nación para el liderazgo en un mundo interrelacionado. Pero quizá uno de los párrafos mas interesantes -y del que podríamos tomar nota para realizar una iniciativa similar en España- sea el siguiente:

“Vivimos en un mundo caracterizado por el cambio y, por lo tanto, uno que depende de las humanidades y las ciencias sociales. ¿Cómo podemos entender y gestionar el cambio sin una noción del pasado? ¿Cómo podemos entendernos a nosotros mismos sin un concepto de sociedad, de la cultura o de un mundo diferente del actual? ¿Cómo podemos garantizar nuestra seguridad y competitividad en la comunidad internacional? Un plan de estudios equilibrado, que incluya a las humanidades, las ciencias sociales y las ciencias naturales, ofrece oportunidades para el pensamiento integrador, la imaginación, la creatividad, la invención y el desarrollo de una ciudadanía informada y responsable. Las humanidades y las ciencias sociales no son algo meramente optativo. Tampoco son elitistas. Van más allá de lo inmediato y útil para ayudarnos a comprender el pasado y anticipar el futuro. Son fundamentales para una sociedad democrática, y necesitan nuestra colaboración.”